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Continuar caminando

Grabando líneas de bajo. Varios temas. Buenos planos-secuencia y cerrados.

Me gustaría haber podido repetir más veces algunas canciones para tener más planos pero no quiero interferir y lo que hay es lo que hay, si falta algo es probablemente porque no estuve.

Desde el escenario observo y no conozco a casi nadie, a los que más, de dos días; sus músicas son … Yo no entiendo de música, además no he venido a otra cosa que ver, oir y documentar, por esa razón me pongo a grabar como un loco en un baile contorsonista hacia alante y hacia atrás, estirándome cuanto puedo hasta ponerme de puntillas, tirando suavemente del cordón de la cámara, simulando una cabeza caliente; me tiro al suelo y giro, me levanto de nuevo, alargo el brazo treinta centímetros hasta el mástil de una guitarra y vuelo después hasta quince de unos dedos que caminan por un teclado y a los que acompaño, como en la escritura automática, hasta el final de su camino para saltar, después, dando medio volotín hast…

Por ahí encanta mucho el seguimiento de cámara a cada músico, parece que el video se atasca en teléfonos móviles demasiado inteligentes y no termina de cuajar en otros sistemas operativos. HOYGAN, que lo verá “más tarde”, que “las letras ok” pero que “el resto, berridos” o “buenos músicos y cañeros” y por ahí pero, vaya, poco más. ¡De cojón!

A mí me da un poco igual, en este proceso me importan son sólo algunas cuestiones muy concretas acerca de lo que sucede y cómo plasmarlo. Lo demás me da igual, ni siquiera tiene que gustarme, sólo tiene que ocurrir independientemente de mí. El comportamiento es siempre el mismo e imprevisible, siempre es simulacro.

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Publicado en Notas

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