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El oficio de la cal

Era la última tarde de mayo y llegué al pueblo a tiempo de retratarlo con esa luz especial que tiene. Algunos de sus vecinos estaban aún en la calle pese al cielo, que amenazaba con descargar en cualquier momento la misma lluvia que me había acompañado desde que salí, a primera hora de la tarde, de La Cuesta.

Después de una noche tranquila y algo calurosa en mi dormitorio de invierno, amaneció un día gris, frío y desapacible, casi como el que tiñe mi recuerdo del año anterior, pero con menos niebla. Esta vez había más vida en las calles; desde muy temprano, la actividad del pueblo se centraba en tareas de mantenimiento básico de las instalaciones del pueblo, desbrozado de parcelas, limpieza del depósito de agua, colocación de plaquetas en el suelo de la cocina del edificio de las antiguas escuelas y en la construcción de una calera como antaño.

¿Qué es una calera?

Una calera es una construcción efímera en la cual se fabricaba, a partir de roca caliza, la cal, que mezclada en proporciones adecuadas con arena, servía como aglutinante en el mortero que se utilizaba antiguamente en la construcción.

El procedimiento para la obtención de cal consiste en calentar la roca caliza a una temperatura superior a los novecientos grados centígrados para provocar un proceso químico, la calcinación, en el cual el carbonato cálcico de la roca se convierte en óxido de calcio y desprende dióxido de carbono.

La técnica de cocción de la cal viene desde tiempos de los romanos, que ya la utilizaban para construir calzadas. En Tierras Altas se empleó para unir las piedras en la construcción de viviendas y para el revoque de muros, pero ya está en desuso.

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La estructura de una calera es muy simple. Aprovechando la pendiente de un ribazo, a las afueras del pueblo, se excavaba el agujero en el que se alojaba más tarde una cámara de piedra con aspecto de horno.

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En el interior de dicha cámara se dejaba un hueco en forma circular en el que se iba acumulando el residuo de la combustión. Sobre él, en posición vertical y manteniendo la disposición circular, se alineaban losas de piedra caliza que se habían traído en caballerías desde la zona de El Vallejo.

Apoyando unas losas en otras, en sucesivas hileras, se iba cerrando el círculo cada vez más hasta formar una cúpula que después se enterraba, quedando sólo a la vista el muro frontal de la calera.

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El paramento de cierre era de piedra y tenía una ventana abierta al frente que servía para alimentar el fuego con las ulagas recogidas durante días en los montes colindantes. Debido a lo rápido que arde la ulaga y a su escaso poder calorífico, es fácil imaginar que las pilas de ellas debían ser inmensas.

El proceso de calcinación de la calera se prolongaba durante varios días, y había que mantener el fuego vivo en todo momento, día y noche. Para ello, los vecinos hacían guardia por turnos, para que la fuerza del fuego no decayese y las llamas pudiesen trepar por los huecos de las piedras.

Pasados unos días, cuando las piedras estaban blanquecinas, el proceso de calcinación había terminado. Entonces, se dejaba enfriar el conjunto durante un tiempo prudencial y se procedía a la extracción de las piedras con la precaución de que la estructura no se viniese abajo.

Lo que se obtenía era “cal viva”, que al contacto con el agua se apagaba. Entonces podía ser utilizada sin peligro.

No todo es trabajo

A media mañana, las mujeres, y quienes quisieron ayudar, prepararon un almuerzo a base de migas con el que se recuperaron fuerzas. Se almorzó en la plaza, delante de las escuelas, mientras el sol se asomaba a ratos entre las nubes.

Comimos en la planta baja de las antiguas escuelas una paella y ensalada.

Durante el café, entrega de obsequios por parte de Manuel: sendas copias de los compases de la suite de Sarnago para Josemari y para Isabel.

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La cúpula de la calera quedó cerrada, pero no terminada, puesto que aún falta cubrirla de tierra. Ésa era tarea para una próxima convocatoria y allí estaré, si me invitan, con mi mochila y mi cámara para contároslo.

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Hacendera (1 junio 2014)

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Publicado en Notas

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